
Llevamos una semana de polémica por las declaraciones, hace casi dos meses (detalle no menor) de Mourinho sobre la alineación del Sporting de Gijón en el Camp Nou y la respuesta de Manolo Preciado en rueda de prensa previa al Sporting-Real Madrid. Aquí dejo algunas reflexiones.
1. Morinho opinó sobre una realidad, la de que el Sporting sacó mayoría de suplentes en el Camp Nou.
2. En este país en que se exalta día tras día lo políticamente correcto, Mourinho siempre estará mal visto, diga lo que diga y haga lo que haga. Las leyes no escritas no son leyes. Las leyes se escriben desde el Código de Hammurabi. Así que lo de que no se puede opinar sobre un compañero de profesión es muy relativo (me extraña mucho que se escandalicen algunos periodistas, profesión donde tus colegas te destripan en cuanto te das la vuelta).
3. A veces, más de las que me gustaría, Mourinho no ofrece una imagen a la altura del cargo que ocupa, pero en este caso me hubiera gustado ver a todos los inquisidores acusarle al día siguiente de hacer esas declaraciones, no un mes y pico después y a raíz de las que hizo el entrenador sportinguista, a quien le interesó traer el tema para sobreexcitar a sus jugadores.
4. Preciado, en su rueda de prensa acabó diciendo que sus reproches y calificativos iban contra Mourinho, no contra el Real Madrid. Sin embargo, el antimadridismo militante lleva una semana aprovechando la coyuntura para criticar al club, en un ejercicio de identificación de una entidad de 108 años con un entrenador que lleva cuatro meses.
5. El Sporting y su afición (formada por algunos, diría numerosos, energúmenos que quieren arrasar Valladolid por el precio de unas entradas, Oviedo por motivos 'obvios', el Bernabéu por sucesos recientes y que salen en la tele llamando etarras a los jugadores del Athletic) tienen derecho a defender a Preciado. Igual que el Madrid y sus aficionados tienen derecho a no tragar con cualquier linchamiento que se le ocurre al primero que pasa con los sólidos argumentos de "aquí somos de pueblo pero no somos unos primos...".
6. Cada día más, estas polémicas artificiales, hinchadas para que algunos ganen dinero y otros notoriedad, afectan más a la convivencia futbolística entre aficiones y enrarerecen el ambiente. Algunos, Preciado el primero, están dispuestos a insinuar ciertas justificaciones de actos vandálicos, y es indiferente en este caso si usan el verbo en presente, en futuro o en condicional.
7. Digan lo que digan, lo que más fastidia a los alimentadores de polémicas es que Mourinho aún no ha perdido un solo partido al frente del Madrid. El equipo se está construyendo más rápido de lo que a muchos les gustaría y los fichajes están resultando. En España hay muchos que eso no lo pueden soportar.
GT




